¿Por qué necesito un seguro de hogar en Galicia?
Tener una casa en Galicia es un privilegio, pero nuestro particular clima tiene sus propias reglas. Este invierno hemos tenido un buen ejemplo de lo que significa ser la puerta de entrada en la península de las borrascas que nos envían —gentilmente— desde el otro lado del Atlántico. De hecho, hacía tiempo que no recordaba una sucesión de borrascas tan seguidas y de tanta intensidad como este año.
A esto hay que añadir la proverbial humedad que nos acompaña tanto en las zonas costeras como en las montañas del interior, o algunos temporales que azotan desde La Coruña hasta Vigo, sin olvidar esos vientos del nordeste que traen copiosas lluvias a la Mariña lucense, para no descuidar ningún flanco de esta nuestra comunidad.
Por todo ello, proteger nuestra vivienda no es un capricho, sino pura necesidad. Sin embargo, a la hora de contratar una póliza, muchos propietarios firman sin leer la letra pequeña, y se llevan sorpresas muy desagradables cuando ocurre algún siniestro que requiere la presencia de un perito. Si te estás preguntando qué cubre un seguro de hogar en Galicia, y qué se queda, por tanto, fuera de su cobertura, en este artículo intentaré “traducir” el peculiar lenguaje de las aseguradoras a un idioma que todos podamos entender.

Entendiendo lo básico: Continente vs. Contenido
Antes de entrar en las coberturas, el error número uno que cometen muchos propietarios al asegurar su casa es calcular mal el valor de lo que tienen. Para el seguro, tu casa se divide en dos:
- El Continente: Es la estructura de la casa. Las paredes, el tejado, las tuberías, el suelo… Todo lo que no te podrías llevar si pusieras la casa boca abajo —entiéndase en sentido figurado— y la sacudieras.
- El Contenido: Son tus pertenencias, esas cosas con las que has ido ennobleciendo tu hogar. Los muebles, los electrodomésticos, la televisión, el ordenador, la ropa… Todo lo que sí caería al sacudir la casa, por seguir con el ejemplo anterior.
Asegurar por debajo de su valor (infraseguro) hará que, en caso de siniestro, la compañía te pague mucho menos de lo que necesitas para reparar el daño. Por eso conviene ser muy preciso, y realista, a la hora de valorar lo que tenemos.
Lo que SÍ cubre tu seguro de hogar en Galicia (Coberturas imprescindibles)
Si vas a contratar una póliza para tu piso, casa o chalet en Galicia, asegúrate de que, como mínimo, incluya esto:
- Daños por agua (El clásico galaico)
Es el siniestro estrella en nuestra comunidad. Si se rompe una tubería tuya e inunda el parqué, o peor aún, “riega” al piso del vecino de abajo, el seguro debe hacerse cargo tanto de la reparación de la avería (buscar y arreglar el tubo dañado) como de los daños y desperfectos ocasionados.
- Fenómenos atmosféricos
Vital en nuestra tierra. Cuando un temporal de viento arranca tejas, rompe persianas o una lluvia torrencial inunda el bajo, el seguro responde. Pero, ojo al dato: casi todos los seguros exigen que el viento haya superado ciertos límites (suele ser más de 80 o 90 km/h) o que la lluvia haya sido superior a 40 litros por metro cuadrado. Por suerte (o por desgracia, según se mire), en Galicia superamos esos registros con relativa facilidad en invierno. Es un dato curioso que no todo el mundo conoce, y que no está de más saber.
- Responsabilidad Civil (Tu escudo financiero)
Esta es la cobertura más importante de todas. Si una maceta cae de tu balcón y daña un coche, o si tu perro (no considerado PPP) muerde a alguien o provoca un accidente, la Responsabilidad Civil cubre las indemnizaciones a terceros. Un buen seguro en Galicia debería incluir —como mínimo— 300.000 € de capital en este apartado. No escatiméis es esto.
- Incendio, explosión y cortocircuitos
Cubre los daños provocados por el fuego, la caída de un rayo (muy común en aldeas y zonas rurales) o las subidas de tensión que fríen el frigorífico o la placa de inducción.
La letra pequeña: Lo que NO cubre tu seguro (y casi nadie te cuenta)
Aquí es donde pueden venir los lloros y los enfados con las compañías. Ningún seguro de hogar te va a cubrir lo siguiente:
- Daños por falta de mantenimiento o desgaste
Si tienes una humedad crónica en la pared porque el tejado es viejo y nunca lo has impermeabilizado, el seguro te dirá que no es un «accidente», sino que lo achacará a la falta de mantenimiento. El seguro cubre imprevistos, no el desgaste natural de los materiales. Tener un seguro no exime de la obligación de intentar mantener en buen estado nuestra vivienda y su contenido.
- Descuidos, como dejar abiertos los grifos o las ventanas de par en par
Si te dejas la ventana del salón abierta durante un temporal en Vigo y se te arruina ese sofá de diseño que tanto aprecias, el seguro considerará —y no sin cierta razón—que ha habido negligencia por tu parte. Lo mismo ocurriría si te dejas el grifo de la bañera abierto.
- Joyas y dinero en efectivo (si no los has declarado al contratar tu seguro)
Si entran a robar en tu casa y se llevan un reloj de oro de tu abuela de 3.000 € y 1.000 € en billetes que tenías en un cajón, el seguro básico no te pagará nada por ello. Los objetos de valor especial y el dinero en metálico deben declararse —expresamente— al firmar la póliza.
- El impago de tu inquilino
Muchos propietarios que alquilan su piso creen que el seguro de hogar tradicional les cubrirá si el inquilino deja de pagar o destroza la casa a propósito antes de irse. Esto es falso. Para protegerte de la morosidad, necesitas una póliza específica de la que hemos hablado en este artículo.
Algunas compañías, muy pocas todavía, ofrecen la posibilidad de contratar una cobertura adicional referente a los eventuales impagos de los inquilinos, para complementar tu seguro de hogar, pero obviamente tiene un coste que eleva sustancialmente el precio dicho seguro. Si contratas un seguro de hogar “limpio” no cubrirá nada referente a la morosidad de los arrendatarios.
Si quieres profundizar más en el tema y saber qué cubre (y que no) exactamente tu póliza antes de tener un susto, te lo explicamos en detalle en qué cubre el seguro de hogar en Galicia.
Y, en último caso, si hay algún punto en el que no estés de acuerdo sobre la falta de cobertura, en este artículo te explicamos cómo reclamar al seguro de hogar en Galicia.

¿Y las pequeñas reparaciones?
Pues este es el mejor ejemplo de que la letra pequeña no siempre depara sorpresas desagradables. Cada vez más aseguradoras ofrecen un servicio de cortesía que incluye una pequeña reparación al año, y muchos de los asegurados no lo saben (mi vecino cuando se lo comenté fue a buscar su póliza, y disponía de este servicio sin saberlo).
Una vez al año, puedes solicitar que la compañía envíe a tu casa un profesional (electricista, fontanero…) sin coste alguno para ti, salvo el precio de las piezas necesarias para dicha reparación, para realizar cualquier reparación que pueda realizarse en menos de 2 horas: cisterna que pierde agua, cambio de algún grifo o enchufe, problemas con una persiana… El coste de desplazamiento y la mano de obra (que suelen ser lo más costoso) corre de cuenta de la aseguradora, tú solo pagarás los recambios utilizados.
Preguntas frecuentes:
¿Es obligatorio tener un seguro de hogar en Galicia si la casa ya está pagada?
No, por ley no es obligatorio tener un seguro de hogar si la vivienda está libre de cargas. Sin embargo, si tienes una hipoteca activa con el banco, la ley sí exige tener contratado, como mínimo, un seguro que cubra el riesgo de incendio. De todos modos, aunque la casa esté pagada, es altamente recomendable tener al menos cobertura de Responsabilidad Civil para evitar la ruina económica si causas un daño grave a un vecino.
Si vivo de alquiler, ¿tengo que contratar yo el seguro de hogar o el casero?
Lo ideal es que ambos tengan su propio seguro. El propietario debe asegurar el «Continente» (la estructura de la casa y posibles daños por agua de tuberías internas). Por tu parte, como inquilino, es muy recomendable que contrates un seguro para tu «Contenido» (para proteger tus muebles, portátiles o ropa en caso de robo o incendio) y, sobre todo, que incluya Responsabilidad Civil a terceros por si dejas un grifo abierto y calas al vecino de abajo.
¿Qué es el «infraseguro» y por qué es tan peligroso?
Ya hemos hablado de ello en el artículo, pero merece alguna aclaración más. El infraseguro ocurre cuando aseguras tu casa por un valor inferior al real para que la póliza anual te salga más barata. El peligro es que, en caso de siniestro, la aseguradora aplicará la «regla de equidad». Por ejemplo, si tu casa vale 100.000 € pero la aseguraste por 50.000 € (la mitad), si sufres daños por valor de 10.000 €, la aseguradora solo te pagará 5.000 € (la mitad del daño), obligándote a pagar el resto de tu bolsillo.